Y pues... bueno... ahora vivo con mi novio... Cómo va todo? Bien, gracias.
En mi caso, por lo menos, no ha sido tan grande el cambio. Ahora me acuesto acompañada y me levanto acompañada todos los días. Ahora tengo una cama más grande. Ahora llevo lunch al trabajo más frecuentemente. Ahora pregunto dónde van las cosas en la cocina. Ahora no tengo el cuarto lleno de elefantes (no que no los tenga, simplemente no en el cuarto).
La mudanza fue cansada pero rápida, no había tanto que pasar. Lo que más tiempo tomó fue decidir qué iba dónde y ordenar las cosas (todavía hay algunas pendientes). El sentimiento de "soy adult@ responsable" y sus implicaciones sí se siente, la verdad. Ya no es "mami, no hay agua?" o "mami, hace falta comprar ___"; no, ahora sos vos quien tiene que encargarse de todo eso; igual, es como chiva sentir que estás en control de estas cosillas.
La convivencia se vuelve fácil una vez que te acostumbrás a la nueva casa (tal vez lo que más me costó a mi, que tuve que pasar un día entero sola y haciéndola "my bitch" para sentirme realmente cómoda). Siempre y cuando seás conciente de que es un trabajo de dos, todo bien. Toca llegar a un acuerdo en cuanto a las comidas, en cuanto al manejo del tiempo... Ya no es tan fácil como decir "hoy no quiero llegar a mi casa, me quedo donde X o Y". Ahora las cosas se discuten y se planean, se coordinan.
El dinero es tal vez uno de los mayores challenges. Apegarse a una lista de compras es realmente difícil (por lo menos para mi que soy un poco shopaholic); es como shocking ver que fuiste al súper a comprar comida y terminaste gastando 350 o casi 100 mil en cosillas que no estás como segur@ de necesitar. Ya no disponés de todo tu salario para "echártelo encima"; no, ahora tenés que gastarlo inteligentemente; ahora tenés que controlarte un poco más y aprender a priorizar.
Es challenging, no voy a mentir. Es raro a veces, para qué ocultarlo? Pero, al final, todas las cosillas que te parecen extrañas valen la pena y te das cuenta que es cuestión de tiempo para volver a tu centro.
Tantos años y tantas veces de pensar si se da o no el paso... La verdad es chiva cuando te decidís y te das cuenta que la persona con quien lo hiciste fue la adecuada; que no tenés el peso de una casa vos sol@; y que todavía pueden seguir aprendiendo junt@s.
"Siempre hay otro asiento en el avión del fugitivo"
- Cortázar